Tutusoma,
sombrero arhuaco
Cuando un joven arhuaco utiliza por primera vez su tutusoma se compromete
a resguardar el equilibrio y la armonía de la montaña.
El color claro de su sombrero y su pelo largo y negro representan la
nieve y la sierra que habita esta comunidad indígena del norte
del país.
El tutusoma hace parte del vestido del hombre arhuaco, atuendo que se
complementa con unos pantalones y una túnica de algodón
que lo protegen del frío de la montaña, pero que igualmente
son utilizados en climas cálidos. Algunos vestidos cuentan con
ribetes y adornos que simbolizan elementos de la naturaleza, leyes o
normas de la comunidad. Las mujeres llevan trajes muy parecidos pero
no hacen uso del sombrero. El proceso de tejido de una mochila, un vestido
o un tutusoma, hace parte de los valores espirituales de la comunidad
Arhuaca. Hilar y tejer requieren de un aprendizaje en el que se logra
comprender el sentido del entramado entre lo humano y lo sagrado.
Otros componentes del vestido son la Camisona, que cubre el tronco desde
los hombros hasta las rodillas; el Jinu o Ku´jinu, especie de
faja para sujetar el pantalón y el camisón; el Kursonu,
pantalón; la Cheygekwanu, mochila para guardar elementos de uso
personal; el Jo’buru, totumo pequeño en el que se guarda
la cal para combinar con las hojas de coca; la Jo’burumussi, mochila
para llevar las hojas de coca; y el poporo*.
Aunque el territorio de esta comunidad se localiza en la Sierra Nevada
de Santa Marta, muchos arhuacos también viven en otras regiones
del país. Algunos se aferran fuertemente a sus tradiciones y
otros poseen elementos mestizos como el vestido y la lengua.