Hipocresía

 

Por Eva Durán*

 

 

Uno

 

La cantante negra Janeth Jackson, hermana menor de Michael, mostró su seno desnudo en el espectáculo musical del Súper Bowl (como un artilugio de autopromoción, no cabe duda) y se le vino el mundo encima. Tanto ella como la empresa productora del espectáculo fueron vetadas para siempre del evento. Janeth fue despedida, amenazada y demandada legalmente. Una multitud de buenos ciudadanos norteamericanos pusieron el grito en el cielo y exigieron una lección ejemplarizante contra esa negra inmoral.

 

Poco tiempo antes Britney Spears, Madonna y Cristina Aguilera (tres mujeres blancas y rubias) se besaron en la boca, lengua incluida, en vivo y en directo ante millones de espectadores (como un artilugio de autopromoción, no cabe duda), y no solo no fueron vetadas, despedidas, amenazadas o demandadas legalmente, sino que incluso, en labios de un locutor gringo cuyo nombre se me escapa, “Ha sido lo más excitante que ha ocurrido en la TV en muchos años”. El buen público norteamericano no solo no se sintió agredido en su moral y sus buenas costumbres por esa clara y pública apología al lesbianismo, sino que además estalló en aplausos y vítores.

 

Si Janeth Jackson, la menor de una tradicional familia de Testigos de Jehová, se hubiera besado públicamente con otra negra (o peor (¡Qué asco!) con otra blanca) es muy poco probable que hubiera salido sana y salva del Super Bowl.

 

Dos

 

Un alemán blanco, guapo y de aspecto ejecutivo, que confesó sin remordimiento haber matado, descuartizado y devorado a otro hombre fue condenado a ocho años y medio de prisión bajo el argumento de que lo suyo había sido un homicidio no premeditado, una extraña clase de eutanasia.

 

El tribunal, compuesto por el juez Heinz Volver Mutze y cinco conjueces, dictaminó que Arwin Meiwes, un experto en computadoras de cuarenta y dos años “No tenía motivos abyectos”. Fue desatendida de esta forma la petición de la fiscalía que alegó que Meiwes era un “carnicero humano” que actuó simplemente para satisfacer un “impulso sexual” y exigía que fuera condenado a cadena perpetua.

  visita a la ciudad y las cenas de inauguración y de clausura. Para reservar su lugar, esta deberá estar pagada, antes del 30 de mayo del 2004.

El acomodo será en habitación doble; si alguna escritora desea compartir con alguna persona en particular, favor de notificarlo en el momento de hacer su inscripción y enviar el pago.

Si se prefiere habitación individual, pagará la diferencia de $35.00 dólares por día.

Las escritoras que fumen, deberán decirlo para acomodarlas en la sección de fumar.

La transportación aeropuerto-hotel-aeropuerto será por cuenta de las participantes.

Hay servicio seguro de taxis previa compra de boleto en la ventanilla anexa a la salida de las salas del aeropuerto.

Durante el Encuentro habrá excursiones opcionales a Tlaquepaque, Zapopan y Chapala.

ASISTENCIA ADICIONAL

Si se requiere de alguna asistencia especial, favor de comunicarlo en el momento de su inscripción para tomar las medidas al respecto. ORGANIZACIÓN:

Presidenta: Laura Hernández- Muñoz Asistente: Elsa Levy Asesoras: Ana María Navales Elízabeth Altamirano Mairym Cruz-Bernal Maria Juliana Villafañe Celia Vázquez María Eugenia Hernández Comité editorial: Bethsabé Ortega Comité de Prensa, Relaciones Públicas Marcela Vizcaíno Servín Adriana Rama

INSCRIPCIÓN

Escritoras de países latinoamericanos: $100.00 U.S.D

Escritoras de Europa y Estados Unidos $150.00 U.S.D

Escritoras residentes en México $1000.00 pesos

Escritoras residentes en Guadalajara $500.00 pesos

Para depósito de Inscripción: cuenta en Banco Santander nº 51315014761 a nombre de: Laura Hernández de Martínez.

Al hacerlo se enviará por fax la ficha del depósito, con el nombre claramente escrito de quien lo remite.

Las ponencias y libros deberán ser enviadas a: Laura Hernández-Muñoz Paseo del Bosque #3459 Colinas de san Javier, C.P. 44660 Guadalajara, Jalisco, México e-mail: laherfil@hotmail.com tel. (33) 36 41 91 78 fax (33) 36 40 16 09

Para mejor atención de las solicitantes podrán comunicarse según su región a:

Adriana Manzanares amanzanares@ciudad.com.ar Argentina

Uruguay Celia Vigo celiavg@uvigo.es

España y Unión Europea María Juliana Villafaña mariajuliana@hotmail.com

USA Bella Jozef bjozef@openlink.com.br

Brasil Mairym Cruz-Bernal mairymcb@hotmail.com

Puerto Rico y el Caribe Elsa Levy ElsaLevy@aol.com

Canadá Elizabeth Altamirano: eliescritora@hotmail.com:

 

 
 
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El hondo, estremecido acento

en que trisca la voz de los ancestros

es mi voz.

 

La angustia humana que exalto

no es decorativa joya

para turistas.

Yo no canto un dolor de exportación!

 

Jorge Artel, el autor de este hermoso poema, cartagenero de raza negra y extracción humilde, nació a principios del siglo pasado en el arrabal de Getsemaní. Ignorado por la  gran cultura y por la mayoría de libros de texto y antologías oficiales, fue declarado en 1986 poeta nacional de Colombia. Perseguido y encarcelado desde muy joven en su natal Cartagena salió muy pronto al exilio (es famosa la anécdota de que nombrado secretario de hacienda de la gobernación, el mandatario de turno mandó a construir una oficina fuera del palacio de la Proclamación, pues se negaba a trabajar con un negro al lado). Después de un largo periplo por múltiples países regresó a Colombia hace veinte años, pobre y enfermo. Y no fue Cartagena sino Barranquilla la ciudad que  le acogió generosamente. Aquí le regalaron una casa, un negocio, y sus hijos Miguel y Jorge obtuvieron trabajo y educación. ¿Hubiera pasado esto si Jorge Artel fuera blanco?

 

Cuatro

 

Enrique Grau Araujo, el glorioso pintor cartagenero recientemente fallecido, donó su colección privada de libros y obras de arte para la creación de un museo que lleve su nombre. Fue su última voluntad que dicho museo fuera construido en el Claustro de la Merced, soberbia edificación avaluada en más de siete mil millones de pesos y propiedad de la Universidad de Cartagena. Desde el momento de la muerte del maestro, y pese a que el rector, el Consejo Superior de la universidad, los estudiantes, profesores y trabajadores han cerrado filas para evitar el despojo, la ministra de cultura, (prima de Grau) y la aristocracia cartagenera en pleno, se han unido para quitarle a la universidad de Cartagena (una universidad pobre para gente pobre) un bien inmueble que es imprescindible para su buen funcionamiento pues allí se realizan los programas de postgrado. A la fecha, las presiones continúan ¿Estuviera pasando esto si el maestro Grau hubiera sido pobre y negro?.  

 

 

Cinco

 

Soy nieta del teniente de la policía Narciso Herrera Ibarra, negro de extracción humilde, nacido en Getsemaní en 1911. ¿Habría escrito esto si hubiera sido de otra manera?

 

 

* Eva Durán, escritora y periodista colombiana.