Ensayo Político

GOBIERNO:

INTERPRETACIONES Y CONTRASTES

 

Ramón E. Azócar A. *

 

Un gobierno es o son todas las instituciones u organismos administrativos y políticos que funcionan en un estado.  La característica de un gobierno es velar por la paz, la justicia y la seguridad nacional basada en la libertad individual que confiere el uso racional de los derechos de cada cual y el cumplimiento de los deberes de todos.

 

Las formas de gobierno hay variado entre sí a lo largo del tiempo en su composición, especialización y jerarquías que se establecen entre las instituciones que los constituyen. Según Mario Justo López, las formas de gobierno son cada uno de los modos de establecer quienes son los aptos para ocupar cargos de gobierno y cómo deben ejercer tales cargos. Otros autores consideran que las formas de gobierno es referida a la distribución de los órganos políticos capaces de expresar la voluntad del Estado.

 

En época de la Grecia Antigua, Platón consideraba que las formas de gobierno son seis, pero de ellas, dos sirven para designar las formas reales que se alejan en mayor o menor medida de ésta. De las cuatro constituciones corruptas 3 de ellas corresponden a las formas degradadas de las tipologías tradicionales: la oligarquía es la forma corrupta de la aristocracia, la democracia de la politeia (según Aristóteles, democracia buena) y la tiranía de la monarquía. La timocracia es un concepto introducido por Platón para designar una forma de transición entre la constitución ideal y las formas tradicionales.

 

El gobierno timocrático de Esparta (que Platón admiraba) es el más cercano a la constitución ideal: su vicio, y por lo tanto, su elemento de corrupción está en honrar más a los guerreros que a los  sabios.

 

En todo el contexto dialéctico de la República, Platón realiza un análisis de las formas de gobierno que irá describiendo desde la mejor hasta la peor. En primer lugar sitúa la aristocracia, es decir, el gobierno de los mejores, que vendría  representado por el gobierno de la República ideal; en ella los mejores son los que conocen las Ideas, los filósofos, y su gobierno estaría dominado por la sabiduría. La segunda mejor forma de gobierno la representaría la timocracia, el gobierno de la clase los guardianes, que no estaría ya dirigida por la sabiduría, sino por la virtud propia de la parte irascible del alma, que es la propia de dicha clase, abriendo las puertas al desarrollo de la ambición, que predominaría en la siguiente forma de gobierno; la oligarquía, el gobierno de los ricos, y cuyo único deseo se cifra en la acumulación de riquezas. Posteriormente encontramos la democracia, cuyo lema sería la libertad e igualdad entre todos los individuos y cuyo resultado, según Platón, es la pérdida total del sentido de los valores y de la estabilidad social. Por último, en el lugar más bajo de la escala, se encuentra la tiranía, que representaría el gobierno del despotismo y de la ignorancia, dominado el tirano por las pasiones de la parte más baja del alma, dando lugar al dominio de la crueldad y de la brutalidad.

 

El gobierno puede estar en manos de uno, de varios, o de muchos. Si respetan las leyes la monarquía es el mejor, seguido de la oligarquía y, en último lugar, de la democracia, por lo que la democracia es catalogada como la peor forma de los gobiernos que tienen ley; pero si no se respetan las leyes entonces la jerarquía se invierte, siendo mejor la democracia, peor la oligarquía y, en último lugar, la tiranía.

 

Aristóteles, en cambio, nos propone una teoría de las formas de gobierno basada en una clasificación que toma como referencia si el gobierno procura el interés común o busca su propio interés. Cada una de estas clases se divide a su vez en tres formas de gobierno, o tres tipos de constitución: las buenas constituciones y las malas o desviadas. Las consideradas buenas formas de gobierno son la Monarquía, la Aristocracia y la Democracia (Politeia); las consideradas malas, y que representan la degeneración de aquellas son la Tiranía, la Oligarquía y la Democracia extrema o Demagogia. La Monarquía, el gobierno del más noble con la aceptación del pueblo y el respeto de las leyes, se opone a la Tiranía, donde uno se hace con el poder violentamente y gobierna sin respetar las leyes; La Aristocracia, el gobierno de los mejores y de mejor linaje, se opone a la Oligarquía, el gobierno de los más ricos; la Democracia o Politeia, el gobierno de todos según las leyes establecidas, se opone a la Demagogia, el gobierno de todos sin respeto de las leyes, donde prevalece la demagogia sobre el interés común.

 

La Democracia moderada o "Politeia" es considerada por Aristóteles la mejor forma de gobierno, tomando como referencia la organización social de la ciudad-estado griega; una sociedad por lo tanto no excesivamente numerosa, con unas dimensiones relativamente reducidas y con autosuficiencia económica y militar, de modo que pueda atender a todas las necesidades de los ciudadanos, tanto básicas como de ocio y educativas. Lo que le hace rechazar, o considerar inferiores, las otras formas buenas de gobierno es su inadecuación al tipo de sociedad que imagina, considerándolas adecuadas para sociedades o menos complejas y más rurales o tradicionales; pero también el peligro de su degeneración en Tiranía u Oligarquía, lo que representaría un grave daño para los intereses comunes de los ciudadanos.

 

Polibio pretende demostrar con su teoría que ninguna de las formas de "Constitución" –monárquica, aristocrática, o democrática- tomada de manera aislada puede ser buena ni duradera. Solo la de Roma es buena porque es una Constitución mixta, en que los poderes tienen sus funciones muy bien definidas y limitadas entre sí. La Monarquía, la aristocracia y la democracia, débiles de suyo, encuentran su fortaleza en la unión de las tres: la primera representada por la realeza, la segunda por el senado, y la tercera por el pueblo.  Plantea la reiteración cíclica de estos regímenes de gobierno y la posible combinación de ellos para mantener el equilibrio  mediante el juego de fuerzas contrarias.

 

Polibio, como expresáramos en el anterior artículo,  parte de la concepción aristotélica y platónica, sobre las formas de gobierno. Esto es que cuando la realeza o el monarca se vuelve tiránico, un grupo de personas lo derroca e implanta la aristocracia de la cual se derivara la oligarquía, con esta oligarquía las exigencias populares dan pie a la democracia debido a la demanda de igualdad constitucional, esto es parecido en cierta forma con Aristóteles solo que se diferencian en que para Polibio las transformaciones y cambios de gobierno se dan de la realeza a la oligarquía y de esta a la democracia es decir ordenadamente.

 

La evolución en las formas de gobierno según  Polibio estarían desarrolladas de siguiente modo: la monarquía, estado inicial que se define por la adhesión natural al mas fuerte se transforma en realeza, que es  una monarquía moderada conducida por un rey justo y se basa en la libre adhesión. Luego, ésta realeza se degenera en tiranía cuando el rey cede a sus pasiones y piensa en su propio bien y no en le bien común. Este tirano es destituido por los mejores, a quien el pueblo recompensa volviéndose así una aristocracia, pero que por la corrupción se transforma en oligarquía, que a su vez en derrocada por el pueblo, dando lugar  así a una democracia, en donde prevalece la libertada y la igualdad.

 

Maquiavelo en su obra “El Príncipe” dice que "Todos los Estados, todas las dominaciones que ejercieron y ejercen imperio sobre los hombres, fueron y son repúblicas o principados." Los principados nuevos se distinguen cuatro especies de acuerdo con el diverso modo de conquistar el poder: por virtud; por fortuna; por maldad (es decir por violencia) y por el consenso de los ciudadanos.  Así mismo, considera que  una forma mixta donde coexistan la monarquía, la aristocracia y la democracia sería la forma más estable y correcta de gobierno ya que los poderes de cada una de ellas vigilan y controlan los abusos de las otras. Por su parte Montesquieu, en su pensamiento político, expresado en el “Espíritu de las Leyes”,  elabora una física de las sociedades humanas. En esta obra se nos ofrece, además de la descripción de las idiosincrasias nacionales, las diversas formas de gobierno y sus fundamentos, así como los condicionantes históricos, elaborando un novedoso enfoque de las leyes, los hechos sociales y la política.

 

Considera que cada pueblo tiene las formas de gobierno y las leyes que son propias a su idiosincrasia y trayectoria histórica, y no existe un único punto de vista desde el cual juzgar la bondad o maldad de sus leyes. A cada forma de gobierno le corresponden determinadas leyes.  Su ideología política advierte la existencia de tres tipos posibles de gobierno: república, monarquía y despotismo, cada uno con sus propias normas y pautas de actuación.