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Desde mi ventana abierta
Julio
C. García Sánchez - New York
jcgarciasanchez@aol.com
Leyendo hace dos años en un periódico digital de Argentina,
unas breves notas sobre la escritora Margarita Maine, sobre su relato
para niños “Francisco y el dragón”, de su libro
“Cuentos para salir al recreo” de la Editorial Norma 2006
de Buenos Aires, me interesé más a fondo sobre los escritores
dedicados a la literatura infantil. Muchos pensarán que en el oficio
de escritor es sumamente fácil y sutil dedicarse a este renglón
de la literatura. Pero el compromiso va mucho más allá de
lo que pueda suponer escribir una novela de cualquier trama, o un libro
de contenido diverso en la trama encerrada.
En la escritura para niños está la fábula, ciencia
ficción, el aprendizaje a través de los cuentos de hadas
y personajes fantasiosos que tienen la intención de entretener
a los niños con tramas mágicas no a un nivel educativo,
como es el caso del libro “El señor de los ladrones”
de la escritora Cornelia Funke, autora de historias fantásticas
adoradas por niños y chicos. En esta novela de 344 páginas,
y un servidor va por el capitulo 26 de la página 164, la autora
alemana en la traducción de su obra a nuestro idioma español,
nos sumerge en una bienvenida al mundo subterráneo y mágico
de Venecia, Italia, donde los canales secretos y los tejados ruinosos
sirven de escondite a prófugos y chicos con pasados misteriosos.
Por supuesto, que habría que segregar esta lectura de niños
y chicos, porque dicho escuetamente, y desde el punto de vista del que
escribe, no es apta para niños menores de 12 años de edad.
Pero volvamos a la escritora argentina Margarita Mainé quien siempre
ha sentido inclinación a escribir para los más pequeño
porque conoce muy bien el comportamiento infantil y crea historias instaladas
en la ficción más creíble, y lo hace con una espontaneidad
y una frescura que remite a imaginarse una niñez libre. Y que conste,
me hago eco de lo expresado, no porque haya leído completamente
una de sus obras donde aniña su niñez (ya que aparentemente
sus trabajos no tienen buena circulación en los Estados Unidos)
sino por los breves relatos aparecidos en la prensa electrónica.
La mejor educación que ha podido tener para emprender tan importante
labor como escritora de temas infantiles, lo es definitivamente su maestría
como educadora de niños de las guarderías infantiles, que
comenzó a los 20 años de edad, y en ese nivel educativo
ha transcurrido su vida profesional, de acuerdo a datos extraídos
de una interesante entrevista que le concedió a la colega periodista
Graciela Perriconi. De hecho, como maestra sin experiencia al principio
le costaba muchísimo atraer la atención de sus primeros
alumnos (una sala repleta de niños de tres años de edad)
y sentía que el único momento que realmente convocaba era
el momento del cuento narrado, que eran cuentos tradicionales. Se divertían
muchísimo, y a partir de esas narraciones empezó a crear
historias orales que deleitaban a sus alumnos al igual sus hijos, y que
le hicieron pensar que podía crear sus historias propias.
Su tendencia a escribir para los más pequeños de forma provechosa
para su educación, tenía que ver con dedicarle su vida profesional,
pero también con algo básico y de importancia que le enseñaron
sus padres: en su casa los privilegiados siempre fueron los niños.
Así nacieron sus escrituras registrando su infancia y su lenguaje
que recogen su pasión de maestra y escritora apasionada teniendo
a un niño en cada rincón de su corazón. Su primer
libro “Mi amor esta verde” en 1991, y luego vendrían
otros de gran importancia como “Un gran resfrío”, “Cuentos
para salir al recreo”, el mito del Ratón Pérez en
“Los dientes de Yacare”, “La cueva del caimán”,”El
caballo alado” y por supuesto “Francisco y el dragón”,
que tan buena acogida a tenido desde su salida en el 2006. Es una educadora
escritora dedicada a la niñez.
Son magistrales y dignos del mayor encomio, el esfuerzo agotador que llevan
las organizaciones y organizadores independientes en la ciudad de Nueva
York para crear conciencia en nuestra literatura hispanoamericana. La
labor es grande y loable pero merecedora de un patrocinio mucho más
grande que el que ha estado recibiendo en los últimos años.
Los esfuerzos más reciente fueron la presentación de la
compañía Danisarte que dirige la actriz Alicia Kaplan con
sus tres actividades de Pasaporte Cultural. La Feria del libro Hispana/Latina
capitaneada por el escritor y poeta dominicano Juan Nicolás Tineo,
y la cual fue dedicada a Junot Díaz, ganador del premio Pulitzer
de Literatura 2009. La Feria del Libro Ecuatoriano e Internacional celebrada
en el Museo de Queens. Y la más reciente la Feria Literaria Latinoamericana
“Libro abierto” en el condado del Bronx, donde algunos de
los escritores participantes fueron Miguel Aníbal Perdomo, Isaac
Golddemberg, Ricardo Peña Villa, entre otros. Si a la presentación
de mi libro de poemas “En la diversidad del verso”, acudieron
más de 125 personas en el Centro Julia de Burgos en Manhattan,
es algo que me enáltenece de forma regocijada gracias al esfuerzo
de un servidor y la actriz Alicia Kaplan quien estuvo a cargo de la coordinación
y dirección de un grupo de actores y declamadores que estuvieron
magistrales durante toda la ceremonia. Hay que patrocinar más la
cultura y la literatura en el Nueva York Hispano, o en cualquier otro
lugar del mundo hispano.
El legado de la prensa hispana en los Estados Unidos tiene más
de 200 años de historia, desde el primer periódico publicado
en español, “El Misisipi” en New Orleans en 1808, hasta
los más recientes impresos y los que rinden una gran labor en el
sistema de la red cibernética. Identificar el periódico
en español más antiguo de los Estados Unidos, no fue tarea
fácil, según el doctor Félix Gutiérrez, profesor
de periodismo de la escuela de Comunicaciones Annenberg de la Universidad
del Sur de California (Los Ángeles), que en 1977 señaló
a “El Misisipi” como el primer periódico hispano publicado
en EEUU, después de recopilar intensos documentos. El doctor Gutiérrez
ha destacado que dicho periódico comenzó a publicarse como
“un periódico antipoleonico” por exiliados españoles
opuestos a la invasión de Napoleón a la Península
Ibérica. La publicación bilingüe sirvió al área
hasta 1810 y fue producida en la imprenta Lousiana Gazette.
Por otra parte continúa en algunos países el exterminio
de periodista valientes que hacen denuncia importante para la tranquilidad
y salvación de este mundo, aún a sabiendas que pueden causarle
la muerte a ellos o sus familiares. Es el cuarto poder que trata de imponerse
sin amedrentarse a las consecuencia funestas que puedan llegar trágicamente
y de forma lamentable. Cada vez que cae un compañero en el cumplimiento
de su deber, resentimos lo ocurrido, y bendecimos aquellos que siguen
marcha en la ruta del deber de una profesión que cada día
se torna más peligrosa. En otros países podemos dar gracias
a Dios que aun se respeta la labor del periodista, y si surgiera alguna
agresión, la misma es minima comparada con la violencia en otros
países donde la vida del periodista pende de un hilo. En Latinoamérica,
Colombia, México, y le sigue los pasos Venezuela, el peligro acecha
a cada paso que dan los periodistas para mantener el mundo informado de
los sucesos que pasan desastibilizando la tranquilidad y la paz de sus
propios territorios y del resto del planeta.
Termino desde mi ventana abierta con algunas frases de poetas: “Al
contacto del amor, todo el mundo se vuelve poeta”. “Hay que
saber que no existe país en la tierra, donde el amor no haya convertido
a los amantes, en poetas”. Y termino con una frase que no se ha
perdido con el tiempo “Para que repetir errores antiguos habiendo
tantos errores nuevos que aprender”. De esta manera cierre hasta
la semana entrante mi ventana abierta al mundo. Soy como soy y así
seré.
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