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Dirigida
por: Ricardo León Peña Villa y Manuel Tiberio Bermúdez |
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| HASTA PRONTO, SEÑORA INOLVIDABLE Por
Manuel Tiberio Bermúdez Allí estaba sobre el tablado con 5 músicos magníficos, profesionales, espectaculares, la inacabable, la leyenda, la mejor cantora de todos los tiempos de música latinoamericana: Mercedes Sosa. Al principio cuando se abrió el teatro Jorge Isaacs, los trajes de los asistentes, el olor de los perfumes, hablaban de diferenciación, de estratos sociales, de los que más tienen y de los que menos tienen, de lo que, dicho de otra forma son las clases sociales. Pero cuando comenzó el espectáculo, la sola presencia de esa mujer agigantada por la fama, escuchada en todos los países de habla hispana, unió a todos los espectadores en el homenaje que mas satisface a un artista: el aplauso. Y luego, la sombra del Teatro, apagó los brillos de los trajes suntuosos y nos igualó, nos convirtió a todos en la masa, en el "respetable", en el monstruo que devora o consagra a los que se arriesgan a la luz de los reflectores. Pero Mercedes Sosa, como cantora, hace muchos años que superó la prueba y va por el mundo ofreciendo sus conciertos que satisfacen, que colman, que llenan de agrado a los asistentes. Y este no fue la excepción. Fue una noche inolvidable, especial, porque estábamos en frente de la mas grande representante del folclor de la América India, quien había logrado derrotar a la muerte que quiso apoderarse de su voz, de su canto, de esa alegría que regala en cada una de sus presentaciones; pero salió bien librada: más fuerte, mas libre, mas cantora. A medida que Mercedes cantaba la temperatura en el Teatro iba en aumento, los aplausos en agradecimiento por cada interpretación resonaban cada vez más fuertes y el sudor de los cuerpos terminó de una vez y por esa noche con las diferencias iniciales. Allá en el escenario Mercedes se veía magnifica, se sentía magnifica, cantaba como nunca, con esa voz inconfundible que admiramos los que amamos ese tipo de música con sabor libertario con visos de lucha. Estaba mejor que nunca, mejor que la última vez que la fui a ver. La emoción subía a medida que avanzaba el concierto: las diferencias que uno notó a la entrada estaban sepultadas por el coro de todos los asistentes cantando junto con Mercedes uno de sus temas bandera: Gracias a la Vida y esta vez la canción tenía un valor distinto, especial, nuevo; era como un homenaje a Mercedes porque había logrado superar la enfermedad que sufrió hace algunos meses. Fue esta una presentación incomparable, especial, cargada de ternura ,de libertad, de amor. Y fue bonito cuando alguien del publico saltó al escenario para agradecer las canciones de Mercedes con un ramo de rosas rojas que ella recibió emocionada. Fueron casi dos horas de hermosas melodías, las viejas, las de siempre, las que conocemos y cantamos en esas noches de aguardiente, y las nuevas, las que nos regala en cada presentación, menos queridas por menos conocidas, pero no por ello menos bellas. Fue inolvidable la noche del concierto de Mercedes en el Teatro Jorge Isaacs, en especial porque venia de sufrir, de pasar una prueba difícil y creíamos que estaría golpeada, vencida. Nada de ello. Estaba más fuerte, más artista, más india, más nuestra, más tucumana y con una gran fortaleza en su cuerpo y en su voz . Bailó, cantó, nos regaló como siempre lo mejor de su repertorio que luego a la salida se nos quedó como pegado a nuestra piel y mientras intentábamos coger un taxi seguía resonando en nuestro pecho esa hermosa canción que interpreta de una manera magistral:" Gracias a la vida que me ha dado tanto" ... y una de ellas es la grata oportunidad de ver cantar a Mercedes Sosa. Hasta pronto señora...inolvidable.
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| Nota: Articulo escrito durante una de sus presentaciones en la ciudad de Cali | ||