| |
|
|
| |
Dirigida
por: Ricardo León Peña Villa y Manuel Tiberio Bermúdez |
|
| |
||
| | Poetas en red | Crónicas | | Celebrar a Pedro Pietri | |
| |
| Los
textos que se leen en este sitio web, son responsabilidad de cada autor.
|
|
|
||
| |
||
|
|
||
JOHANNA MARCELA ROZO ENCISO
Restos de viaje
sobre la cama no alcanza a palpar la inmensidad de mi nostalgia.
Los caracoles salen en estampida y se posan en la herida de arena que dejo el mar…
La maleta, esa maleta saca bocetos de abrazos consumados y de adioses hechos pan entre mi sangre.
Los ojos confundidos todavía se cierran con la ingenuidad de quien muere por primera vez. quieren retener el recuerdo de las olas… el recuerdo del amor que a penas llega se va. Olillas, olillas de mar.
ÍNTIMO
Hoy me desperté convertida en un rincón oscuro.
En un retrato de mi propio espectro fragmentada entre el rostro de la muerte y la silueta de tu desaparición.
Hoy solo puedo explicar que amanecí enjaulada y me asemejo con la caperuza a la flor marchita que ocupa resignada la página 29 del libro de poemas.
AUGURIO
Somos un milagro pequeño ante el ojo vanidoso de dios.
Una raíz superflua que ansía convertirse en tierra fértil.
Esa plegaria sin voz que al cerrar los ojos intenta creer en el signo y el presagio.
Saldo insuficiente
Si me dejara el banco una moneda para comprarte un baobab en el mercado; y una colección de libros de poemas en promoción. Si me dejara treinta centavos en la cuenta le daría de comer a las tres palomas que aún duermen en el parque. Si acertara la tarjeta a mi favor te llevaría a la feria a comprar conejos blancos y te pondría algodón de azúcar en los labios.
NOCTÁMBULO
La noche permanece y su melancolía se impone como un amante ausente.
Voy buscando en la penumbra un pensamiento, una lámpara que nos devuelva el amanecer.
Mientras el gato en el tejado vecino todavía espera la pausa de la guerra para salir de su agujero y maullar ese dolor a la luz del día.
MUJER DE NIEBLA
No recordarás mi nombre aunque el golpe en el hombro sea señal del tropiezo.
No tendrás de mí ni siquiera una imagen borrosa y pretenderás volver en el tiempo sin lograr un bosquejo de mi rostro, en los laberintos de tu memoria.
Pasaré frente a ti en medio de los agitados vientos y no reconocerás mi sombra.
No te sorprenderá el espacio vacío en las fotografías.
Por que soy un fantasma, un espectro, una niebla.
O mejor, la fría imitación de la mujer invisible. |
||