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Dirigida
por: Ricardo León Peña Villa y Manuel Tiberio Bermúdez |
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| Poetas en red | |
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Los
textos que se leen en este sitio web, son responsabilidad de cada autor
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Yo soy el de Nazareth Por: Renandarío Arango Con la exhorbitante proliferación de medios, y nuevas tecnologías, heredadas del desarrollo acelerado de las mismas, tal pareciera que los derechos de autor van siendo más vulnerables en el devenir de lo que nos queda por futuro; los riesgos nos cubren a todos los que de alguna manera buscamos el respeto y el derecho legal a usufructo por lo que hacemos, creamos o producimos con absoluta exclusividad, como obra de autor, registrada o no, pero nuestra de cabo a rabo. Deduzcamos
que en el campo de las invenciones caben muchas especulaciones, pero éstas
nunca clasifican para obtener derechos de autor; es por ello por lo que
no puedo ni debo iniciar una polémica que me surge de una idea,
sin sustentarme y apoyarme en datos precisos, suficientemente contundentes
para buscar unos derechos de autor, que si se consiguieran cotejando los
datos actuales, llámense billones de billones; un estado ubicado
cerca a lo que se llamó Asia Menor buscaría también,
y por todos los medios, la supremacía del derecho de la explotación
y uso del mismo, bajo condiciones de consanguinidad directa y otras disculpas
parecidas, pues de su territorio se dice que él salió, que
luego desapareció o se le dio por muerto, y otros juran y rejuran
que resucitó, y muchos, muchísimos más, todavía
lo están esperando. Pero
resulta, sucede y seguirá sucediendo, que detrás de todos
ellos han ido surgiendo y seguirán haciéndolo, muchos más
con las mismas ideas, o mas o menos parecidas; promoviendo la idea inicial,-
¡por supuesto! - pero con sus versiones y adaptaciones, en donde
poco a poco ése rasgo de identidad unívoco, se ha desperdigado
en elucubraciones de todo tipo, hasta presentarnos una multitud de factores
y productos emanados de la misma idea, con novísimos conceptos
de adaptabilidad, de acuerdo al gusto y demanda de los solicitantes, y
para la simple y condescendiente complacencia y aceptación de todos
los pacientes; a tal extremo de que se han apropiado no sólo de
la idea, sino que hasta la imagen la han transferido, abusado y traficado
para uso y consumo generalizado, diseminándola a sotto voce, con
las cualidades de que todas sus ofertas, son como una propiedad exclusiva
y auténtica. |
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