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Desde mi ventana abierta
Julio C. García Sánchez - Nueva York
jcgarciasanchez@aol.com


Mi columna anterior culminó con la mención del escritor español Juan Gallardo, arguyendo en síntesis, que sus más de 2,000 novelas escritas, ninguna de ellas le reportaría el Nobel, ni ningún otro premio literario. Con este cintillo aparece la entrevista que le concedió al colega Bertrán Carzola en un periódico digital.


Y es que fue un escritor de los llamados “bolsilibros”, a la manera de Corin Tellado o los típicos autores americanos con sus historietas del oeste, y los mexicanos con sus cortas novelas románticas, de aventuras y de acción de pacotilla. Son los famosos “libritos” que se cargan en los bolsillos con tramas que deleitan con un contenido de ciencia-ficción o policíacas que no encajan en los preceptos de la literatura académica universal.


Y no es que no fuera Juan Gallardo un escritor de valía y de fundamentos más profundos en la literatura. Era que quería ganarse la vida un poco más suave, y según expresa “me la ganaba muy bien escribiendo tramas para los “bolsilibros”. De esta manera producía a un ritmo endemoniado novelas a tutiplén para la célebre editorial Bruguera de España. Escribía cuatro o cinco libros por mes. ¡Vaya faena!


Obvio, pues, que Gallardo, que también fue actor en la compañía de Alejandro Ulloa y un periodista de cine, se sintiera cómodo creando aventuras “fáciles” exponiéndolas en los bolsilibros, sin pretender trascender, sino saciar su estomago y vivir cómodamente de su imaginación.


Una frase que se le conoce, y que la puso en practica es, “escribo cuanto puedo para pensar lo menos posible”. Hoy todo para él se da visualmente, no tiene que imaginar nada. “Ver y no leer mecaniza la imaginación”, explica este hombre simpático, inseparable de su peculiar gorra, que, a pesar de todo, acaba de abrir una cuenta en Face Book.


De acuerdo a la entrevista, con 80 años recién cumplidos, sólo rompe su sonrisa cuando recuerda a su mujer y le saltan las lágrimas. Su mujer Tere, murió en 2008, y su recuerdo está marcado en cada página de su autobiografía que acaba de publicar la editorial Morsa.


Como un lector empedernido que fui en la juventud estudiantil en Puerto Rico de esta modalidad de los bolsilibros, y aún cuando llegue a Nueva York en el 1960, gastaba mi dinerito adquiriendo estos prácticos libritos de bolsillos y me deleitaba con historietas inverosímiles, a veces cursis, absurdas, traducidas al español de autores americanos como Curtis Garland, Lou Carrigan, Tony Adams o el célebre Marcial de la Fuente Estefania (que posiblemente es un seudónimo escondido detrás de un cuerpo de escritores) con sus vaqueros del viejo oeste que usaban revólveres con balas que traspasaban las piedras.


Cuando me adentré como periodista en el mundo editorial, comprendí como eran manipulados estos escritores de “historietas al minuto”, que aunque bien pagados, no tenían voz ni decisión, y se regían por las órdenes que recibían de la editorial. Esto lo comprueba lo expuesto en la entrevista de Ramón Gallardo, al delatar los pocos limites que la editorial Bruguera (para la cual escribió sus historias) imponía a sus autores: “primero, seudónimo extranjero. Segundo, final feliz. Tercero, que la acción no transcurriese en España. De ahí muchas de las historias que Juan Gallardo escribía en dos días, sin romper una página, transcurrían en los Estados Unidos, un lugar que él nunca ha visitado. De todas maneras, haber escrito más de 2,000 novelas de esa categoría, es un trabajo mental que le ha tenido que costar muchos esfuerzos realizarlas bajo el trato que recibió de la mencionada editorial.

Maria de los Milagros Pérez Toro

En mi poder obra el nuevo poemario autografiado de la poeta, ensayista, conferenciante, educadora, gestora cultural, amiga distinguida y mujer de familia, Sra. María de los Milagro Pérez Toro, quien además funge como presidenta de Casa TAINDEC (Taller de Investigaciones y Desarrollo Cultural de Yauco, Puerto Rico), editorial que no descansa en la elaboración de libros que enriquecen la literatura, y la cual me brindó la oportunidad de sacar mi primer poemario “En la diversidad del verso”, cuyo corrector y editor lo fue el Profesor, escritor y poeta, Sr. José Juan Fumero Báez, vicepresidente de TAINDEC.


En esta nueva entrega que raya en la poesía evocativa de esta polifecética mujer, bajo el titulo “La Pared Trasparente”, y que de acuerdo ha lo expresado en la contraportada del libro, es la metáfora de la memoria y del lenguaje con que la conciencia hablante expresa su entrevisión de lo vivido, nos sumerge en unos versos en los cuales se siente la sensación de estar recorriendo junto a la autora, ese mismo camino que nos induce a pensar, que fueron tiempos inmemorables que no se han detenido ni borrado con el descorrer de los años, y que son aplicable a los tiempos de hoy. Quizás, esa sensación que se siente a medida que leemos y profundizamos cada poema incluido en “La Pared Trasparente”, justifica el resto del párrafo delineador, al agregársele con sentimiento y sensibilidad poética, que al explorar selectiva y críticamente sus vivencias, esta voz ilumina por medio de la poesía algunas de las precariedades del presente en crisis, así como la potencia del espíritu con que podríamos crear futuro.


Considero que podría gastar todos los adjetivos y superlativos en esta dotada mujer puertorriqueña, y temo no hacerle honor y justicia en el campo educador y de la literatura. Nació en Cabo Rojo, Puerto Rico, (cuna de gente ilustre) en el 1943. La prensa de Puerto Rico se ha hecho eco a través de los años de mantener su imagen y obras en entrevistas concedidas, publicar sus artículos de crítica literaria, de asuntos comunitarios, ensayos sobre literatura y cultura puertorriqueña y lógicamente exponer sus trabajos poéticos. Dirigió la revista Horizontes y el Departamento de Estudios Hispánicos de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico. Durante diez años tuvo a su cargo el Circulo Literario Evolución Expresiva, una organización estudiantil de escritores de esa institución.


María de los Milagros Pérez Toro, aparte de su nueva entrega poética “La pared transparente”, es autora de otros tres poemarios: “Música por dentro” (1991), “Hierve el olvido (1996), y “Moler vidrio de luna” (2003). Ha colaborado con su trabajo editorial y con su obra escrita en la edición de cuatro antologías (tres de ellas publicadas en la ciudad de Yauco), y también de numerosos libros. Dirige la gestión cívica y comunitaria de la Casa Yaucana: TAINDEC, Inc., institución que fundó en 1993 junto a Martha Pérez López.


Muestras de su obra poética se hallan en “Poetas de Yauco”: antología (José Juan Báez Fumero, Francisco Lluch Mora y María de los Milagros Pérez, (1991). “Leer para escribir” (Julia Cristina Ortiz Lugo y Elsa Arroyo Vázquez, Plaza Mayor, (1994), “Como Ángeles en llamas: algunas voces latinoamericanas del siglo XX” (José Guillermo Vargas, Maribelina, Perú, (2004), “Poesía en el tiempo, antología” (Leticia Ruiz Rosado (2006) y “La mujer rota” (antología virtual de poesía femenina” (2008). Actualmente trabaja en editar como libro su tesis doctoral sobre el vanguardismo puertorriqueño. Éxitos y Feliz Año 2010.

La semana próxima me ocuparé de dos poetas latinoamericanas que se abren campo en la poesía moderna. Rosa Eugenia Velázquez Moreno, madre soltera de Guadalajara, Jalisco, México, quien se destaca en la poesía erótica y tradicional, y la joven hondureña Kenia Calix Murillo de San Pedro Usula, Honduras, cuya poesía esta llena de romanticísmo viviente. No se las pierda, y llenense de regocijo, felicidad, amor y paz durante este nuevo año 2010.



 
     
 
 
     
     
 
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