| |
HERMAFRODITO
QUE ESTÁS EN LOS CIELOS
Ser sin nombre, rompe
las aguas con su aliento, pero
cuando quiere derramar
las necesarias
lágrimas, busca la pupila
húmeda
de otro, y cuando le
apetece el gran escalofrío,
con piel
ajena se viste y la
somete a toqueteos
nada
discretos. Puede que
haya sobrepasado la
circular
monotonía de las
manecillas, pero
se rinde a la
tiranía de los
olfateos y a la
ingle mojada
de la primavera.
Padre nuestro y madre
de cualquiera
aprende por el
éxtasis linear de
los apéndices
que extiende hacia el
caldo sazonado y
caliente
del aquí y del
ahora. Chorrea sus
líquidos por las
yemas de la
mirada. El que le
sepa sufrir
de puta o de chulo
ha de consentirle que
le desgarre las
membranas, como le hiciera
a Francisco, Teresa,
o Juan, y a tantos
otros. Per secula se
culorum. Y amén. Otra
vez. Más fuerte.
(De La voz de la mujer que llevo dentro, 1990)
PRESUPUESTO DE JUBILADO
. . . for every tatter of its mortal dress.
¿Qué se han quedado sin pagar las cuentas?
No importa. Las flores son indispensables.
Y esas buenas botellas de roja ambrosía
que afortunadamente no rompen la banca.
El recién descubierto concierto para piano,
el almuerzo en los chinos una vez por semana.
Escribir a la luz de lámparas antiguas,
despertar acariciando el vidrio.
El último volumen sobre el niño mago,
la magia dolorosa de los bailarines
con cuerpos que trazan el amor y la muerte,
aéreos como un brazalete de plata..
Esa camisa de escandalosos pétalos,
todo lo que dé gozo a los sentidos.
¿Qué no ha llegado el cheque? Ya llegará mañana.
Mientras tanto, se acepta la mentira de plástico.
(De El jubilado 2006, inédito)
EN
AMÉRIKA
En Amérika, las niñas visten
de aprendices de putas descaradas.
Los niños visten de payasos violentos
con pantalones en la raja del culo.
En Amérika, los seudo adultos
niegan que exista la vejez y la muerte.
Se apresuran tras la vida eterna
con dietas, cirugías, drogas, gimnasios.
En Amérika, los descendientes
de proletarios cierran las fronteras
para que no les contaminen su basura
los recientes desheredados de la tierra.
En Amérika, se ha definido
el favor de un dios anticristiano
por el valor de los bienes inmuebles,
cuánto se pueda arrebatar al prójimo.
(De Bienvenidos a Amérika, 2008—inédito)
| Alfredo
Villanueva Collado (Santurce, P.R., 1944). |
B.A, MA. Universidad de Puerto Rico. Ph.D. Literatura Comparada,
SUNY Binghamton, 1974. Profesor jubilado y Emérito de Hostos
Community College, City University of NY. Poemarios: Las transformaciones
del vidrio (1985), Grimorio (1988), Guerrilla fantasma (1989),
En el Imperio de la papa frita (1989), La voz de la mujer que
llevo dentro (1990) Pato salvaje (1991) Entre la inocencia y la
manzana: Antología (1996); La voz de su dueño, (1999),
De antiguo amor (2003); Pan errante (2005); y Mala leche (2006).
Primer premio de Casa tomada, NY, cuento y poesía, 2006.
Mención cuento, 2006, Ateneo Puertorriqueño. Antologado
en Where Angels Tread at Dawn (Lippincott 1990); Papiros de Babel
(UPR 1991); Cuentos Hispánicos de Estados Unidos (Arte
Publico Press 1993); Low Rent (Grove Press, 1994); Hecho(s) en
Nueva York: Cuentos (Latino Press, 1994), PoeSIDA (Ollantay: 1996),
Noche Buena: Hispanic American Christmas Stories (Oxford, 2000),
Literatura Puertorriqueña del Siglo XX: Antologia (UPR
2004), El verbo descerrajado (ASOLAPO, 2005), Los otros cuerpos
( Editorial Tiempo 2008).
Ha publicado en revistas tales como: La nuez, Poesía de
Venezuela, Revista actual, Hybrido, Exégesis, Cuadernos
de poesía, Brújula/Compass, Taller al aire libre,
Sinalefa, Correo latino, INTI, SIDAhora, Transimagen, Tercer milenio,
Pliego de murmurios. También ha publicado en revistas cibernéticas
como Isla negra, Palavreiros, Desde el límite, Enkidu,
Misioletras, Bestiario, Portal Agonía, Letras libres, ABRACE,
LART, Contratiempo, BulErías, y Letras salvajes.
Se le puede escribir a alfavil@aol.com
|
|
|