Dirigida por: Ricardo León Peña Villa y Manuel Tiberio Bermúdez


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Antes de partir
Hoy vi la humildad frente a mí
medio le temblaban las manos al tomar agua
tenía los ojos finos y era delgada figura
limpia
honesta…
A su lado estaba…tal vez su hermano
su primo
algún pariente parecido a ella
No pude guardar la emoción en mis adentros
Y se rodó por mis ojos
grité con el corazón
ante muchas miradas
Esa era la humildad vestida de crema
y el cabello delicadamente peinado- cuidado
y abrazos y amor cubrieron mi cabeza
mi cuerpo entero
Muchas preguntas y escasas respuestas nacieron
en esos minutos largos e intensos
El agua mojó mis labios
y el dolor se creció en las sienes de mis hermanas
Desconocían en cierta forma mi manera de sentir
Después llegó el adiós, las miradas
Encontrándose / hablándose / queriéndose
miradas de nunca te olvides
de nunca me olvides
de no nos olvides
miradas de por qué
de cuándo
de hasta cuándo
miradas luchando para no despegarse
de nuestra piel
Los besos sonaron en el aire
en la brisa cálida
que llegó de repente
En nuestras mejillas bañadas de
- no nos dejes -
a sabiendas que teníamos que dejarnos
Y antes de cerrar la puerta que
me llevaría al lugar adonde vivo por años
dí un último vistazo
y vi la humildad en todos los asientos
en los troncos del patio
en cada ser humano que allí estaba
Y me perdí en el vidrio oscuro
que era-entonces…
Muro
Cárcel
Adiós temporal
Indeseado.

Búsqueda
Caminé despacio
Escalé las alturas de los sueños
Creí
Volverme loca de amor cuando vi la luz
Agigantada en esa piel
Un angel pequeñito se posó en sus orejas
Y hasta ahora no he sabido
por qué tan largo el susurro
Solo sé que un miedo me miró
Y yo
Que no encontraba la forma de huir
Inventé gestos
Canté una canción sin voz
Murmuré en medio de esta soledad
Y recordé lo dulce que es sentir todo de todo
Entonces olvidé la pena de desnudar mi lengua
Resbalé de emoción entre palabras
Y sentí un vértigo dichoso
No hizo falta pronunciar nombres
Para completar esta paz
Que duele dulcemente en mi pecho.

Amanecer
Amo
Me entrego
Descubro el placer de la piel y la sangre
Sonrío
Muevo mis ojos hacia donde está Dios
Mirándome
Observándome
Limpia de odios
Le saludo con mi mirada
Perdida en el aire
Una sensación resbala por todo mi cuerpo
Y muerdo el grito que aborda mi garganta
Un susto que alegra
Aloca mis brazos
Y mis manos van a los párpados
Los bajan
Una fuerza inusual las tira a las sábanas
Las aprieta en formas distintas
Y la garganta explota
Y el grito escapa
Profundo
Me olvido del vecino
Del teléfono que se vuelve inoportuno
Del tiempo que me asedia
Y pienso solo en mí
En este regalo que merezco
El sueño llega
Y el temor me invade
Desde mi inconciencia
Me veo dormida
Desnuda
Con una tranquilidad que abruma
Busco una nueva forma en la cama
Respiro satisfecha
Liviana
Se ha vuelto oscuro el día
Entonces llueve
Racimos de agua caen mansos
Me levanto
Desde la ventana
Miro los árboles alegres
Cantando la canción de la dicha
Paz perpetuada en la tierra
Y de nuevo siento el grito
Atrapado mi garganta
Pero hay algo que difiere del primero
No me pesa el deseo
Estoy liberada de miedos
En mis ojos cabe mas la noche y sus misterios
La lluvia en la ramas
Me devuelve a los años donde todo era inocencia
Y me percato
De que ha sido largo el tiempo
Que todas las edades tienen su parte hermosa
Es cierto que hubo llantos
Quemando las paredes
Humedeciendo almohadas
Sábanas y libros
Pero hoy
La lluvia ha lavado los dolores viejos
Y una nueva sonrisa festejan mis labios.

Caminando Hacia Hostos
Por la calle a pasos lentos
Dejo mis huellas aún en el calor
En la resequedad de la tierra
Del asfalto
De la yerba reverdecida por el comienzo
De la primavera.
Desde hace días súbitos pensamientos
Abastecen mi cerebro:
Los viajes / los juegos / el trabajo
El miedo / los besos de despedida
La duda / la culpa / la falta
Todo se conjuga en el tiempo
Mientras mis pies dibujan
Cuadros sin forma
Con un vacío que se vuelve infinito
En mi cabeza
En los calendarios
En la posición en que duermo
Voy a la calle
Llego de la calle
Salgo nuevamente… una y otra vez
Ando por ella
se multiplica mi cuerpo
Y veo Yrene por todos los lados
Las examino parte por parte
Y descubro
Unos ojos cansados
Semiarropados
Anhelando una luz
Que perdió no sabe dónde.
Y mientras corre camina o viaja
Para hablar de poesía...
De su vida si es preciso
Piensa en el “Ensayo Sobre La Ceguera”
Y un temor se agiganta en mi cuerpo...
Mi cuerpo que pide un sueño profundo
Sin pesadillas como me acostumbra
Sin sueños con orgasmos eternos
Sólo un sueño suave
Sólo.

Verdaderamente

Tengo que pensarte
Aunque no quiera
Demoledores los signos estos días
He decidido pensarte
Para acabar con este rompecabezas
Que me ha presentado la vida.
He conseguido alivio
En las palabras de Dalai lama
De Tagore
DeTomas Moore
Me he bañado de olores
Olores en mi cuerpo
En mi ropa de dormir
En todos los pasillos de mi casa.
Ahora saboreo una nueva luz
Luz que sin egoísmos
Se agiganta
Se riega por donde quiera que ando
Sola
Con mis hijos
Con todos mis amores
Todos se cobijan bajo esa transparencia
que dan las nuevas ideas
Las recién-estrenadas sonrisas
Que nos vuelven mejores seres humanos.
He acomodado los libros
De acuerdo a la prioridad de entonces
Y aunque parezca increíble
Fuera de tu cuerpo
Siguen existiendo las metáforas.

 

Yrene Santos

Nació en Villa Tapia, provincia de Salcedo, República Dominicana.


Estudió Filosofía y Letras en la Universidad Autónoma de Santo Domingo.


Hizo una maestría en Literatura Hispanoamericana en City College, de la Universidad de Nueva York. Reside en esta ciudad desde el año 1992.

Ha publicado Desnudez del silencio (1988), Reencuentro (1997), y El incansable juego (2002). Co-editora del libro: Desde la diáspora: Cuentos y poemas de niños y niñas dominicanas (2005).

Es miembro fundadora de la Tertulia de Escritoras Dominicanas en los Estados Unidos. Enseña español en York College y St. John’s University. Ganadora del tercer premio de poesía auspiciado por la National Library of Poetry, Maryland, USA. Por varios años ha dictado talleres de poesía en las escuelas públicas de Boston, en colaboración con la Universidad de Massachussets.

Sus trabajos han aparecido publicados en varias antologías en República Dominicana, Estados Unidos, Argentina, México, El Salvador y Europa. Textos suyos han sido traducidos al inglés y al italiano.


 
     
 
 
     
     
 
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